Crear tu primer curso online no es cosa fácil. Son tantas las preguntas que te invaden y en el proceso te das cuenta de que este emprendimiento requería mucho tiempo, esfuerzo y presupuesto.

Afortunadamente para ti, otros ya hemos pasado por esta experiencia y podemos compartir contigo valiosas lecciones que te ahorrarán mucho sufrimiento.

Y es lo que quiero hacer en este video: ayudarte a ahorrarte estrés y esfuerzo en la curva de aprendizaje que enfrentarás cuando te propongas crear tu curso en línea.

He preparado este contenido especialmente pensando en coaches, consultores, instructores, conferencistas, especialistas y profesionales de la capacitación.

Sé que cuando nos proponemos crear un curso online, nuestro primer instinto es pararnos frente a la cámara y comenzar a grabar. Pero hay otros pasos mucho más importantes antes de eso.

Te comparto 7 consejos ANTES de dar cualquier paso en la creación de tu primer curso online. Son consejos que a mi me hubiera gustado saber en su momento.

7 consejos antes de emprender con tu curso online

A continuación, te comparto los consejos para tu beneficio:

Consejo #1: Elige e investiga bien tu tema.

Elige e investiga bien tu tema

El primer problema al que nos enfrentamos al crear un curso online es el distinguir entre un tema que nos gustaría enseñar y uno que realmente le interese a tus alumnos potenciales.

No es solo elegir el tema y ya. Tienes que realmente asegurarte de que ahí afuera hay un problema que tú puedas resolver, y que haya gente dispuesta a pagar dinero por la solución.

Tienes que entender a la gente que tiene el problema, tienes que saber qué les duele exactamente, saber si les duele lo suficiente como para pagar por tu solución, y si tienen también la urgencia suficiente como para actuar.

Necesitas entender las palabras y el vocabulario que usan y lo que ellos están buscando.

De nada sirve crear un curso basado en un tema poco solicitado, o peor, abordar de forma equivocada un problema que de antemano no entiendes.

Consejo #2: Mantenlo simple.

Mantén tu curso simple y corto

Uno de los grandes errores que cometimos al inicio de la creación de nuestros cursos en línea fue el pensar que hacerlos lo más grandes y extensos posibles pudiera ser un beneficio, pero en realidad no.

Un curso debería durar el tiempo justo y necesario que te tome enseñar un tema. El alumno tiene que aprender todo lo que le prometiste cuando se inició el curso. No hay una duración estándar. Hay cursos que duran hora y media, hay otros que duran más de 7 horas, porque ese es el tiempo que se necesita para aprender sobre X tema. 

El enfoque, a mi opinión personal, es que debes mantenerlo lo más corto posible, sin relleno inútil. Tienes que planear muy bien todas tus clases de antemano para no desperdiciar tiempo en el video, si tu curso consiste en clases en video.

Y ten en mente algo: vivimos en la era de la comida rápida. Todo lo queremos rápido, fácil, y si es posible gratis, o al menos muy barato. Lo que sea que vayamos a aprender, lo queremos hacer lo más rápido posible y con el menor esfuerzo.

Si a un curso lo puedes acelerar sin afectar el proceso de aprendizaje, adelante. No compramos un curso porque sea largo, sino por la promesa del logro que obtendremos al completarlo.

Consejo #3: Conoce los beneficios del curso.

Conoce los beneficios de tu curso

Lo único que a la gente le importa es lo que logrará al finalizar tu curso. Cuando comencé, cometí el error de enfocarme en las características que mi curso tenía en sus temas, más que en los beneficios que brindaba a la gente que se inscribía.

Si no sabes cuál es la diferencia entre un beneficio y una característica de tu curso, te explico. Una característica reside en el producto, en este caso, en el curso online, pero el beneficio reside en el cliente, en este caso, tu alumno.

Los beneficios son las razones por las que el alumno se inscribe a tu curso. Te pongo un ejemplo, vamos a suponer el caso de una sombrilla. 

Atributos VS Beneficios

¿Cuáles son los beneficios y cuáles son las características de esta sombrilla? Entre sus características, que residen en el producto, podríamos decir que es de una tela especial impermeable, es de un metal muy resistente, es muy ligera, bla bla bla…

Pero lo que realmente va a vender son los beneficios, es decir, el significado de esas características para el cliente. Un beneficio podría ser el permanecer seco durante más tiempo, comprar menos sombrillas porque no se romperá tan fácil con fuertes vientos, cansarte menos al cargarla porque es ligera, bla bla bla…

Muy pocas personas pueden enunciar correctamente los beneficios de un curso online, por eso, necesitas investigar muy bien lo que el tema que enseñas y el curso que quieres preparar puede significar para la gente y esto comienza desde el momento en que entiendes los dolores o la problemática de tu público objetivo y preparas un curso especial para ese segmento.

Consejo #4: Enfócate en la transformación.

Enfócate en la transformación de tus alumnos

Muy de la mano con el consejo anterior, está la transformación de tu alumno potencial. Cuando nos inscribimos a un curso, sea en línea o presencial, esperamos volvernos mejores personas.

La gente no paga por pasar horas frente a la computadora, la gente está pagando por el resultado.

Tal vez esperamos volvernos más inteligentes, mejor preparados para enfrentar algún reto o situación o responder mejor ante un problema.

Consejo #5: Hazlo rápido.

Hazlo rápido.

Asumo que si quieres hacer un curso en línea es porque eres un experto o especialista en un tema, por lo que tú ya tienes el conocimiento. Como te dije antes, uno de los peores errores que cometí al inicio fue el haberme tomado tanto tiempo en el proceso de grabación y producción, todo para crear un curso que no resultó como esperábamos.

Mi consejo para ti es crear tu curso lo más rápido posible. Y esto no significa hacer un producto digital mediocre, sino que lo que quieras enseñar, busca simplificar todo y hacerlo rápido para no pasar meses en producción.

Hoy tienes muchas herramientas que te pueden ayudar a crear un curso rápidamente. Desde tu smartphone hasta una cámara fotográfica que grabe video.

Y softwares que te ayudan a editar rápidamente un curso en línea. Hay muchísimas opciones que te simplifican el trabajo, aunque no tengas experiencia en edición de video. 

Consejo #6: Comienza en pequeño.

Comienza en pequeño, como con cualquier emprendimiento.

Como muchos recomiendan para cualquier emprendimiento, debes comenzar en pequeño. No pienses en hacer un curso súper extenso de 12 horas, al menos no al inicio.

En lugar de ello, busca resolver una problemática pequeña a través de un curso más breve de 1 hora y media o 2 horas y media. Esto te ayudará a ganar experiencia, entender más sobre el público al cual te diriges y sus problemáticas. A partir de ahí, puedes ir escalando en cursos más grandes y sobre todo, de un mayor precio.

El problema de comenzar en grande es que podrías crear un curso que te cueste muchísimo trabajo sacar adelante y los errores son más caros. Es mejor ir probando poco a poco que estás haciendo productos digitales en el tema y de la forma correcta.

Consejo #7: Haz una planeación didáctica.

Haz una planeación de tu curso y sus clases.

Aunque tú ya seas experto o especialista en el tema, y hayas enseñado tu tema durante varios años, es importante que elabores una planeación didáctica de tu curso online.

No solo es aventarse el temario e improvisar frente a una cámara. Se trata de trazar un camino de aprendizaje para tu alumno potencial.

Piensa muy bien en la transformación que la gente busca, y después haz una planeación de todas las clases que se necesitarían para alcanzar el objetivo. Ponte tus objetivos, un temario, la duración planeada de cada clase, en qué formato se hará la clase, reúne el material de apoyo como artículos o PDFs descargables o videos complementarios.

Cada clase debe ayudar a tu alumno a lograr algo en específico y sentir que el curso contribuye a su éxito.