Cómo Destinar A Un Pequeño Negocio Al Fracaso En 7 Pasos.

Soy un gran amante de los pequeños negocios. Para mi gusto,  tienen un cierto encanto incomparable. Quizás porque yo mismo trabajé en un pequeño negocio familiar durante gran parte de mi juventud.

Lamentablemente, durante todos esos años de trabajo en ese ambiente, me di cuenta de muchas diferencias entre el pequeño negocio y los grandes corporativos… diferencias tanto buenas como malas.

Pero había algo en particular que me llenaba de mucho coraje, y era el saber que si el pequeño negocio emulara a las grandes cadenas en ciertas cosas, tendrían muchísimas más ventajas competitivas.

Por eso, dedico este artículo a los propietarios de pequeños negocios, sobre cómo están destinando a sus empresas al fracaso en tan solo 7 pasos.

Cómo Destinar A Un Pequeño Negocio Al Fracaso En 7 Pasos.

Negocios destinados al fracaso

Paso #1 No diferenciarse.

Comienzo con este porque a mi parecer, es el error más común con el que me he encontrado.

La mayoría de los empresarios no sabe qué responder cuando le preguntan cómo logran diferenciarse. O peor aún, piensan que son diferentes cuando en realidad no lo son.

A donde quiera que mires, vas a ver competencia entre negocios, en todo tipo de industria y giro.

Además, nunca antes habíamos tenido una generación de compradores tan bien informados y críticos a la hora de adquirir productos y servicios.

Y con los clientes ahorrando cada centavo posible y sometiendo sus compras a escrutinio, ¿dónde crees que van a comprar? ¿Contigo o con tu competencia?

En mi experiencia, el 99% de los pequeños empresarios creen que la única forma de diferenciarse es en base al precio. Y así es como comienzan una batalla de arrastrarse a ver quien da más barato.

El 99% de los pequeños empresarios cree que la única forma de competir es con el precio más bajo.

Y aunque una estrategia de precios es una estrategia válida, no es la única disponible… hay más.

Dime, ¿en cuántos pequeños negocios has visto programas bien estructurados de descuento, de mantenimiento, cupones, envíos gratis, recompensas, o algún tipo de garantía?

¿Cuántos pequeños negocios RECOMPENSAN a sus clientes por comprarles regularmente?

Usualmente, estas estrategias solo son utilizadas por las grandes cadenas, pero es VALOR AGREGADO. Ese extra que un negocio da como una razón a sus clientes para que le compren a ellos y no a su competencia.

El valor agregado es una de las estrategias de diferenciación, pero hay muchas formas más. Aquí la pregunta que hago es:

¿qué razón le das a tu cliente para que te compre a ti y no a tu competencia?

Si no sabes responder esa pregunta, estás frito.

Negocio fracaso

Paso #2 Ser Informales.

En este caso, me refiero no específicamente a los negocios que no estén registrados ante el gobierno y que no ofrezcan prestaciones legales a sus trabajadores como seguro social o cosas por el estilo.

Claro, no digo que no debas hacerlo o que no sea importante, pero por negocio informal en este caso me refiero más hacia un aspecto cultural.

Por ejemplo:

Uno de los grandes vicios de las personas en México es su falta de puntualidad, y eso transpira hacia las profesiones y las empresas.

En muchas ocasiones he encontrado algún negocio de comida que me ha gustado mucho. Y cuando regreso en otra ocasión para volver a comprar, me doy cuenta de que ese día no abrieron, o que al jefe se le hizo tarde, o alguna excusa por el estilo.

 

Nuevamente, en México (no trato de poner mal a mi país, solo explicar un ejemplo) no somos reconocidos por nuestras disciplinadas estrategias de planeación… ¡todo lo dejamos para lo último!

¿Y qué pasa en los negocios? A veces ocurre que el cliente va al negocio a comprar algo necesario y por una mala planeación, no lo surtieron en el inventario.

¿Y qué hace el cliente? Se va a otro lado a comprar, porque le urgente o no, al cliente de hoy no le gusta esperar (¿a quién si?).

La peor informalidad de todas es no ser puntual, disciplinado e informado sobre tu negocio… es decir, ¡no ser profesional!

Una de las cosas que más critico de los pequeños negocios es la falsa creencia de que para ser profesional necesitas grandes estudios, grandes sumas de dinero y tecnología de punta disponible solo para unos pocos.

¡Falso! Ser un empresario formal y profesional tiene principalmente que ver con la disciplina, la puntualidad y el nivel de información que tengas.

Y con Internet, se tienen pocas excusas para no serlo.

Guerra de tiendas: Oxxo VS tiendas tradicionales de conveniencia.

Negocio Fracaso

No hace mucho, entre tantos de los boicots a los que se convocan en redes sociales, se trató de hacer uno para desprestigiar a la conocida de tiendas mexicanas de conveniencia  Oxxo, de Femsa para favorecer a las “tienditas” de conveniencia tradicionales.

Muchos más a favor de que se cerraran los Oxxos y que mejor todos compraran en las “tienditas” tradicionales. Todo con tal de darle rienda suelta a ese sentimiento anti-capitalismo y derrotar de una vez por todas a la voracidad de “empresarios sin escrúpulos”…

Ni yo lo entiendo, pero bueno.

El caso es que, por muy noble que pareciera querer comprarle a las tiendas, creo que es un error como de “paternalismo”… de favorecer a la mediocridad.

Y te lo pongo con vivos ejemplos.

En una ocasión, estuve en una conferencia de un experto en la creación de franquicias, Ferenz Feher, sobre porqué es que surgió la tienda de convenciencias Oxxo.

Si no has ido a una “tiendita” mexicana tradicional, la experiencia no es muy grata. Por años, nos acostumbramos a ir a este lugar, usualmente en una casita o una habitación casi de 4 por 4 metros.

Por lo regular no son lugares muy limpios. Las cajas de cereal tienen polvo de meses acumulados. Hay telarañas en los techos. A veces son sitios oscuros y el encargado o dueño es el que te atiende.

Por estar en su casa, el dueño de la tienda casi siempre lo encontrarás en pantalones cortos, una playera sucia, viendo el televisor y en sandalias o “chanclas” como le decimos en México.

Acabar con la mediocridad.

Y es precisamente con el afán de acabar con esas malas prácticas que surgen los Oxxos: la de poner fin a la mediocridad, porque estar en “sandalias” y sin bañarse en un negocio siendo el jefe no puede ser calificado de otra forma más que mediocridad.

Quiero realmente apoyar a los pequeños empresarios, pero realmente me da coraje ir a una “tiendita” y que los productos estén sucios y llenos de polvo. O que el dueño no tenga ni siquiera una calculadora para cobrarme bien.

Muchas veces he dejado de ir a un negocio porque simplemente no aceptan cobro con tarjeta, cuando hoy día puedes cobrar desde tu celular fácilmente. A veces pareciera que es mucho pedir que el lugar esté limpio y bien iluminado.

Una “tienda” puede ser un lugar muy agradable y preferible si el dueño tiene el entusiasmo necesario. Siempre me imagino a un “tendero” con sus productos bien acomodados, limpios y con un mandil de trabajo.

Y OJO, no critico el tamaño del negocio, ni la preparación académica del empresario, ni tampoco los recursos disponibles… Mi critica es y siempre será contra la mediocridad y con esa pasividad que hace que las personas se queden estancadas en el mismo sitio.

Por eso no simplemente apoyo causas paternalistas que “acobijen” la mediocridad cuando hay infinidad de recursos para empresarios de todos los tamaños para ayudarles a ser más competitivos.

Paso #3 Pésimo Manejo Financiero.

No importa cuanta motivación, entusiasmo y vocación haya detrás de un negocio, sino hay retorno de la inversión todo fracasará eventualmente.

Y esta es una de las razones por las que muchos negocios fracasan, por un pésimo manejo financiero, por no proyectar ni siquiera de una forma básica sus costos ni cuanto necesitan ganar para poder funcionar.

Y lo podemos categorizar de 3 formas:

  1. Generas ganancias.
  2. Sales “tablas” o al menos cubres tus costos.
  3. Pierdes dinero.

¿En cuál de esas 3 categorías estás? La aspiración por supuesto es generar ganancias, y muchas.

El problema es que en muchas ocasiones los empresarios no están al tanto de cuánto les cuesta hacer funcionar su negocio. ¿Cuál es tu costo de producción? Porque lo creas o no, hay un costo de producción aunque no estés produciendo nada como tal.

Tu empresa no es tu cuenta de banco personal.

El no tener una planeación financiera sumado con pésimos hábitos como tomar dinero indiscriminadamente de tu negocio es una ruta rápida al fracaso.

Toda mala decisión financiera del presente eventualmente acarrea fatales consecuencias.

Paso #4 No se capacitan.

A veces pensamos de la capacitación como un lujo al alcance de tan solo algunas empresas.

Lo peor es que los pequeños negocios todavía fallan en ver a la capacitación como un requerimiento para su personal, aunque sean 2 o 3 personas.

Quizás no tengas presupuesto para pagar una capacitación que te costará cientos de dólares, pero eso no significa que no puedas aprender.

Hoy hay muchísimos recursos en línea que te permiten mejorar la formación de tu capital humano (aunque sean 3 personas en la empresa).

Y lo mejor es que esta capacitación está disponible para todos los grados de escolaridad. Por ejemplo, en esta publicación te platico sobre cómo tener una universidad en tu smartphone.

Plataformas de eLearning como Udemy además te ofrece la posibilidad de dar capacitación a tu personal a precios muy competitivos a través de sus clases en línea.

Solamente es cuestión de que decidas qué quieres aprender.

Nunca antes había sido tan fácil adquirir capacitación para tu negocio y no hay excusas que valgan.

No sé cuántas veces he ido a un negocio y visto al personal perdiendo el tiempo viendo el televisor o leyendo revistas basura en lugar de ver un curso en línea o leyendo un libro.

Cualquier dueño de negocio que se respete a si mismo y a su empresa debería quedarse dormido viendo o escuchando un curso en línea en lugar de ver el noticiero cada noche al regresar a casa.

Todo empresario (pequeño, mediano o grande) debería siempre estar atento a ver qué hacen los demás, tanto su competencia como dueños de otras empresas para innovar.

Paso #5 Falta de entusiasmo.

¿Has visto gente con malas caras, tratando mal a los clientes, no siendo proactivos, con apatía? Esta actitud es una clara falta de entusiasmo.

Muchos negocios tienen la raíz de sus problemas en la falta de entusiasmo.

Falta entusiasmo cuando…

  • La gente se limita a sus responsabilidades y nada más.
  • No son proactivos.
  • Tienen mala actitud.
  • Todo lo hacen a regañadientes.
  • Hacen las cosas mediocremente.
  • No se preocupan por los demás.
  • Piensan de forma egoísta.
  • Nunca hacen sacrificios.
  • No se emocionan con nuevas ideas.
  • Tratan mal a su gente.
  • No confían en los demás.

Hay un dicho que se ha vuelto la norma para los gerentes de muchos negocios: “Dale la mano a la gente y se agarran del pie”… O algo parecido (no soy muy bueno con los dichos).

La moraleja es que muchos jefes no confían en su gente y los tratan con mala actitud, dado que piensan que el humano es malo por naturaleza.

Unos amanecen para chingar y otros para ser chingados.

O como decimos en México: “unos amanecen para chingar y otros para ser chingados”, haciendo una referencia a que una gente solamente busca perjudicar a otros en beneficio propio.

Esta actitud egoísta es una de las peores faltas de entusiasmo, ya que te privas de la oportunidad de colaborar con otras personas con ideas y habilidades geniales.

Yo personalmente no experimenté esta clase de colaboración hasta mis veintitantos. Para entonces supe que el tratar a la gente con la punta del pie no es la mejor forma de fomentar el entusiasmo por el trabajo.

Paso #6 No ser feliz en el trabajo.

Uno de los peores miedos que tenía al salir de la universidad era no encontrar un empleo que me hiciera feliz.

Anteriormente ya había vivido lo que era estar en un trabajo que detestaba, mirando el reloj esperando la hora de salida.

No solamente eso, sino que el estar aburrido en una oficina, esperando la hora de salida me causaba una ansiedad horrenda que apenas podía disimular.

Eso, más el estar haciendo algo que no me divertía en lo absoluto y rodeado de personas que no eran de mi completo agrado se combinaba para crear la fórmula de la miseria laboral perfecta.

No ser feliz en el trabajo es un malestar que aqueja a una gran cantidad de personas. Lo peor es que ni siquiera lo saben.

La mayoría de las persona sufren este mal, pero se han resignado al trabajo.

“Con el sudor de tu frente…”

A mi parecer, una de las peores filosofías que nos ha hecho resignarnos al trabajo es aquella cita bíblica donde a Adán se le condena a trabajar como si de una maldición se tratara. “Con el sudor de tu frente comerás el pan de cada día“.

O sea que para tragar hay que trabajar. Y si, si es verdad pero esa no es la actitud.

Realmente no sé qué responder a una persona que detesta su trabajo… ¡peor aún si es dueño de su propio negocio!

No es como que muy fácil decirle a alguien que renuncie a su trabajo o cierre su empresa… pero no veo otra solución, honestamente.

Lo único que puedo decir es que aquellos negocios que no tengan gente persiguiendo sus sueños se las van a ver muy mal.

Paso #7 No hacer nada extraordinario.

Aquí te quiero dar un consejo salido directamente del corazón: los negocios más mediocres son los que nunca buscan hacer nada extraordinario.

Un negocio que no busca superar las expectativas en lo que hace simplemente no tendrá un valor diferenciado que ofrecer a sus clientes.

Sin extraordinario solo tenemos ordinario… lo común, lo de siempre.

Y por extraordinario ni siquiera me refiero a algo que nunca nadie haya hecho en la historia, sino algo que TÚ nunca hayas hecho. Algo que te haga un mejor profesional, un mejor negocio, una mejor persona.

¿Has hecho algo fuera de lo común por tu negocio? ¿para las personas que visitan tu negocio?

Haz algo extraordinario por ti: porque la primer persona beneficiada serás tú. El sentimiento que viene de alcanzar un nuevo logro es como un combustible para mejorar el entusiasmo, nuestro estado de ánimo.

Haz algo extraordinario por la gente: porque el ayudar a otras personas tiene consecuencias indirectas para ti, que ayudas a otras personas a ser mejores.

Hagamos que los pequeños negocios sean algo extraordinario.

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By | 2017-07-11T13:06:21+00:00 Julio 11th, 2017|Blog|0 Comments